Se cumplen 35 años de Karmatrón y los Transformables, desgraciadamente, cómo saben, su autor se adelantó poco más de una semana antes del festejo, pero en ésta ocasión, les presentamos un artículo de otra gran obra de Óscar González Loyo.
La década de los ochentas del siglo pasado fue una de las más fructíferas en cuanto a producción de entretenimiento a nivel creativo, en todos los rubros de la hoy cultura pop, además de que se le dio especial atención al público infantil.
De entre los proyectos musicales que se dieron con gran éxito a nivel internacional, destaca el del grupo infantil español Parchis; cuyo alcance e influencia fue primordial en nuestro país, México; marcando a toda una generación.
Por los mismos tiempos, el medio de la historieta estaba teniendo un repunte, si bien ya su época dorada había quedado atrás, fue quizá el último periodo destacable e importante del medio, en cuánto a material impreso se refiere.
Y fue entonces, cuándo coincidieron estos dos factores y surgió una historieta sobre el quinteto de los niños artistas estelares.
El grupo se conoció en nuestro país en 1980, año para el cual ya habían cambiado a uno de sus integrantes, así conocimos a Tino, Yolanda, Gemma, David y Frank (quién entró a la agrupación en lugar de Oscar) y fue justo ésta alineación la que protagonizó su propia historieta en México.
Parchis ya había tenido algunas apariciones en una revista española llamada Oye, Mira, sin embargo su incursión completa al mundo de las viñetas fue a partir de Abril de 1982, de la mano de Ángel morales y Óscar González Loyo, fecha en que llegó a los puestos de periódicos el primer número de Las Aventuras de Parchis, misma que se publicó semanalmente por 138 números.
Publicada por Editorial Proyección, al principio tuvo un formato mucho más grande de los que se acostumbraba en esa época, denominado tamaño elefante (27x18 cms), la historieta conservó ese tamaño por 20 números, reduciéndose luego a 23.5 x16.5 cms, y a partir del número 109 se redujo otra vez, ahora a 20x13.5 cms, formato que mantuvo hasta su cierre.
Las historias en su mayoría fueron autoconclusivas, en ocasión presentando dos aventuras por número y en otras en historias de dos o hasta seis partes, sus aventuras iban desde las clásicas travesuras de niños, con algunos malosos o situaciones de la vida cotidiana, hasta viajes en el tiempo, al espacio o al fondo del mar, en diversas épocas, ambientadas en el oeste, en el medioevo o en la prehistoria; también hubo historias en torno a seres mágicos e históricos, sin dejar de lado al género superheroico, eso sí, hay que resaltar que siempre con algún mensaje positivo para los lectores.
Los Parchís tuvieron su propia galería de malvados, quienes les hacían la vida difícil, ya fuese en su papel de niños normales, cómo Mala Racha, el Mago Charamusco, Oscar Kein y su banda, Los Parchados, Los Ponchitos, Maloso y La Bruja Amarga o como los SuperParchís, dónde destacaron Nita-Trisco, Lucas Lucatero, Cronos, Gimbor y Dekatrón, Maldina, El Profesor MedioKilo, el Niño de Cabello Verde, Marehxn, Nocob y Nucleón.
También es importante mencionar que Las Aventuras de Parchís fue una historieta pionera en el medio, pues precedió a otras publicaciones de grupos musicales, como Menudo, Timbiriche y Chamos. Si bien no fue la primera historieta sobre algún personaje famoso del medio nacional del espectáculo, pues ya existían las de Cepillín, Capulina, Los Polivoces y un largo etcétera, sí marcó la pauta para realizar historietas sobre grupos musicales de moda.
Sin duda alguna, una historieta de tiempos más inocentes, en la que la imaginación jugaba un papel importante en los niños, historieta que hoy sería muy Bueno que existiera, pues el público infantil se encuentra algo olvidado, si pueden darle un vistazo, hay algunos números en la red, ya sea para descargarlos o adquirirlos, por lo pronto no olviden que leer un comic diario, mantiene una imaginación sana.