Dirigida por el especialista en acción Renny Harlin (Duro de matar 2, Riesgo total, Alerta roja / Deep Blue Sea), esta entrega junta desastres aéreos y depredadores marinos
Durante un vuelo internacional que cubre la ruta de Los Ángeles a Shanghái, la aeronave sufre un fallo masivo y se ve obligada a acuatizar de emergencia en medio del Océano Pacífico. Aunque un grupo de pasajeros logra sobrevivir al impacto inicial, pronto descubren que el verdadero peligro apenas comienza: la chatarra del avión y el rastro de combustible atraen a un frenesí de tiburones hambrientos en mar abierto, desencadenando una lucha contrarreloj por mantenerse a flote.
Acción directa sin rodeos: Renny Harlin vuelve a su zona de confort, entregando secuencias de tensión claustrofóbica y ritmo acelerado que recuerdan mucho al cine de acción noventero y a clásicos del género como Deep Blue Sea.
Interpretaciones sólidas: Aaron Eckhart lidera el reparto con el temple de héroe de acción de la vieja escuela, mientras que Ben Kingsley aporta peso dramático al grupo de sobrevivientes.
Lo predecible vs. la adrenalina: Si bien no busca reinventar las fórmulas del cine de catástrofes y sigue los clichés habituales (el villano de turno, la cuenta regresiva, la cadena de errores), cumple de sobra si buscas entretenimiento tenso y palomitero.
Veredicto: Una película de serie B con presupuesto de serie A. Es directa, llena de adrenalina y enfocada 100% en el suspenso físico y los sustos en alta mar.


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